Questions Clients Ask Before Starting
Cuando un responsable de mantenimiento o un gerente de operaciones evalúa la posibilidad de intervenir el piso de una nave industrial, suele tener preguntas muy concretas. No se trata de dudas genéricas, sino de aspectos que afectan directamente la continuidad de la producción, los costos operativos y la seguridad del personal. A continuación, algunas de las consultas más frecuentes que recibimos en Covetterrazzo Surfaces, con respuestas basadas en casos reales.
Una de las primeras preguntas es si el tratamiento requiere detener la actividad. La respuesta depende del tipo de intervención. La inyección de resinas de alta densidad se realiza con equipos portátiles y se puede programar en horarios de menor movimiento, como fines de semana o turnos nocturnos. En proyectos recientes, como la consolidación de 2.500 m² en una planta logística de Zárate, el trabajo se completó sin interrumpir la operación diaria. En cambio, la aplicación de un revestimiento epóxico continuo puede requerir el cierre temporal del área tratada durante 48 a 72 horas, dependiendo del espesor y las condiciones de curado.
Otra consulta recurrente es sobre la durabilidad del resultado frente al tránsito de autoelevadores y maquinaria pesada. La respuesta está en la especificación del sistema. Para pisos sometidos a vibraciones dinámicas severas, combinamos la inyección de polímeros en la subbase con un revestimiento epóxico de alta resistencia mecánica. En una sala de máquinas de una planta de inyección de plásticos, aplicamos un sistema de 4 mm con carga de cuarzo que soporta montacargas de hasta 5 toneladas sin desgaste prematuro. La clave está en el diagnóstico previo: medir la capacidad de carga del suelo, el tipo de tránsito y los agentes químicos presentes.
También preguntan si el tratamiento elimina por completo las fisuras existentes. La inyección de resina rellena las cavidades y restaura el contacto entre la losa y el suelo, pero no siempre desaparecen las marcas superficiales. En muchos casos, se aplica una capa de revestimiento epóxico que unifica la superficie y sella las grietas menores. El objetivo no es estético, sino funcional: eliminar el movimiento diferencial y evitar que las fisuras progresen. En un galpón frigorífico de 1.800 m², logramos recuperar el 95% de la capacidad portante original después de inyectar las juntas de dilatación y las losas hundidas.
Otra pregunta habitual es sobre los plazos de ejecución y la garantía del trabajo. Cada proyecto tiene un cronograma específico, pero en general, una intervención de inyección de resinas en una nave de tamaño medio (1.500 a 2.500 m²) puede completarse en una semana, incluyendo la preparación y las pruebas de carga posteriores. Ofrecemos una garantía sobre la estabilidad del suelo tratado, respaldada por informes de laboratorio y mediciones in situ. No damos plazos genéricos porque cada caso tiene condiciones distintas, pero sí compartimos referencias de obras anteriores para que el cliente evalúe.
Finalmente, muchos preguntan si existe una alternativa más económica que la inyección de resinas. La respuesta es que sí, pero con consecuencias. Parchear fisuras con morteros convencionales o aplicar una capa delgada de pintura epóxica no resuelve el problema de base: el suelo sigue moviéndose y las fisuras reaparecen. La inyección de polímeros de alta densidad ataca la causa, no el síntoma. A largo plazo, es la solución más rentable porque evita demoliciones, reduce el mantenimiento y prolonga la vida útil del piso industrial.
Si estás evaluando una intervención en tu nave industrial, te recomendamos comenzar con una visita técnica. No hacemos diagnósticos por teléfono ni por fotos. Medimos in situ la condición del suelo, la magnitud de las fisuras y el tipo de carga operativa. A partir de ahí, definimos el sistema más adecuado y te presentamos un presupuesto con plazos y garantías.